La cerámica como gesto lento, materia que toma forma
Hay algo profundamente mágico en ver un simple trozo de tierra transformarse en un objeto de arte bajo tus propios dedos, en un diálogo directo entre mano, materia e imaginación. Para descubrir esta magia, entraremos en el laboratorio de Giacomo y Caterina, dos maestros artesanos que han hecho de la cerámica no solo un oficio, sino un verdadero lenguaje expresivo, capaz de contar historias, emociones e identidades.
Bajo su guía atenta y estimulante, aprenderemos a modelar la arcilla, acercándonos a las técnicas de elaboración básicas y comprendiendo la importancia del tiempo, la escucha y la paciencia necesarios para dar forma a las ideas. No se requiere ninguna experiencia artística: basta con la curiosidad, las ganas de experimentar y la disponibilidad a dejarse guiar por el tacto y el instinto, redescubriendo el placer de crear con lentitud.
De este proceso nacerá un objeto único, plasmado íntegramente por nuestras manos. Ya sea un cuenco, un pequeño jarrón o una taza de café, cada pieza llevará consigo la impronta personal de quien lo ha realizado y se convertirá en un recuerdo tangible para llevar a casa, símbolo de una experiencia auténtica y profundamente humana.




