En la primera charla con el artista más joven de Arcinazzo Romano, te das cuenta de que su mirada sobre el mundo es pura. Paseando por el pueblo se encuentran sus obras, pequeños signos que cuentan el amor por el territorio y el deseo de dejar huellas de belleza. Su arte es fresco, espontáneo, profundamente ligado a los lugares que lo han visto crecer.









